martes, 3 de marzo de 2015

Ukuphila

https://www.youtube.com/watch?v=eBG7P-K-r1Y

Una última mirada atrás y miles de kilómetros delante por recorrer. Coges aire porque sabes que a partir de aquí cada inspiración tendrá más valor que la anterior. Disfrutas tu última inhalación despreocupada. Miras el mapa con tu camino trazado y avanzas.
Es celosa y no va a ser sencilla. Te hará reír muchos momentos, otros vas a llorar. Te hará tropezar tantas veces que perderás la cuenta, pero siempre aparecerá una mano para levantarte. Aunque te detengas ella te empujará a correr, porque el día que no lo haga te disparará. Te quiere más que a nadie y te conoce más que tú mismo, pero por muy alto que te hable habrá días que no serás capaz de escucharla. Te va a morder, golpear, besar, pellizcar y abrazar. Te va a quemar, te dejará borracho de sensaciones y cuando se canse de jugar contigo, tú seguirás a su lado. No sabes hacer otra cosa que abrazarla, naciste para ello. Ella solo quiere valer la pena para ti.



 

domingo, 22 de febrero de 2015

Cenotafio

Nos despertamos a las 4 de la mañana. El sol se encontraba en lo alto del cielo en Port Elizabeth. Tardamos un par de horas en desperezarnos y desayunar, la mujer de Santiago no paraba de darnos bolsas de patatas y bollos para el camino, como si en vez de quedarnos 12 horas de viaje tuviésemos varios días por delante. Montamos en el coche a las seis y media de la mañana, después de habernos despedido oportunamente, rumbo a Durban.
Las horas transcurridas en la carretera fueron indescriptibles. Me siento realmente afortunado de haber conducido casi todo el trayecto, pues sinceramente no creo que vuelva a tener la oportunidad de volver a recorrer toda la costa sur de Sudáfrica de esa manera. La imagen de cientos de personas bloqueando la autopista con mercadillos ambulantes cada cien o doscientos kilómetros no se irá nunca de mi cabeza. Esos paisajes llenos de colinas inabarcables, delimitados en el horizonte por montañas no necesariamente más altas que las de la sierra de Guadarrama, pero distintas, como si fuesen primas lejanas.
Sólo realizamos una parada en un townshit para repostar, veinte minutos. Recorrimos Sudáfrica al revés que el sol recorre los días: de arriba a abajo, y de abajo a arriba. Eran las siete de la tarde cuando aparcamos el coche en el corazón de Durban. No había leído nada sobre esta ciudad, no había pensado qué valía la pena visitar durante nuestra breve estancia, pero volvimos a tener suerte, como durante todo el viaje. Aparcamos al lado de una especie de jardín flanqueado por altos edificios empresariales. La luz del sol, aunque iba menguando, permitía aún distinguir las figuras de la ciudad y mis ojos fueron a pararse a una especie de torre que se encontraba en el medio de todo. No quise cruzar la carretera para acercarme porque teníamos el coche aparcado en doble fila y acabábamos de llegar, pero a unos 30 metros de distancia pude distinguir una inscripción en inglés (claro) que anoté en mi teléfono:

"Tell it to the generation following:
 Except a corn of wheat fall into the ground and die it abideth alone. But if it die it bringeth forth much fruit"

Mientras esperaba a mis compañeros contemplé la puesta de sol en la ciudad hasta que las letras se hicieron ilegibles. Me fui de Durban sabiendo que aunque no olvidaría ese instante, tendría que esperar a regresar a casa para entender todo su significado. Con meter las letras en cursiva en google, podéis encontrarlo vosotros también.

jueves, 5 de febrero de 2015

Buena esperanza

Lelizwe elidinga isikhathi.

De pequeñito me contaron que África era el infierno. El lugar donde todas las desgracias tenían lugar, donde reinaba la pobreza y la miseria, donde la crueldad del ser humano había alcanzado su límite, donde se borraron las primeras culturas, donde nació la esclavitud, el racismo, la codicia, la muerte.
También escuché que es lugar donde nació la vida, pero lo que no me contaron es que el lugar más profundo del tártaro era increíblemente hermoso. Tras pasar trece días en esta tierra, creo mas que nunca que:

Si, hay desigualdad.

Si, hay mucha pobreza.

Si, todos los días suceden incontables crímenes.

Si, Sudáfrica necesita tiempo.

Si, podemos cambiar la situación, y veremos llegar el día en que lo consigamos.

https://www.youtube.com/watch?v=QbBXXU7zVjM

Gracias por todo, África.

domingo, 18 de enero de 2015

Eres grande

https://www.youtube.com/watch?v=ZAjASemgx3E

Eres grande,
caminas por el mundo sin saber donde pararte
respiras sin descanso porque eso es lo que haces
despiertas con el sol y te desvelas con la luna
sabes que tu presencia no es comparable a ninguna.

Eres grande,
compartes el limón cuando viene con sal
te limpias las heridas con agua de mar
no atiendes a razones cuando habla un sentimiento
escuchas las palabras aunque se las lleve el viento.

Eres grande,
has sido pequeñito toda la primera parte
y escuchaste todo aquello que vinieron a enseñarte.
Pero cuando la experiencia te dejo más que vencido
sentiste como nunca los golpes de tus latidos.

Eres grande.
Has ganado, has perdido,
has perdonado, has abrazado,
has ocultado y has mentido.

Has pensado abandonar todo en lo que has creído
porque el dolor que guardabas fue más fuerte que el olvido.
Has visto correr los días, los has visto caminar
unas veces apremiabas, otras querías parar.

Temías admitir que necesitas amor
pero desde que lo diste no vas a perder calor
porque sabes que lo entregan, porque eres quien lo genera
difundir nuestra entropía es lo que en verdad nos llena.

Eres grande,
por todo lo que hiciste y te queda por hacer
las líneas que no borras y al final permites ver.
Los gestos que no matas, los gestos con que vives
pintan la realidad y tu existencia la definen.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Fénix

https://www.youtube.com/watch?v=4E1vIbuWJ0U

No soy un número
ni parte de una cifra,
un trozo de papel
donde apuntar tu sonrisa.
Un pañuelo que se guarde
tus momentos mas amargos,
una copa sin fondo
regalándote tragos.

No soy esclavo ni señor
no soy siervo,
un cojín donde sentarte
si no tienes dinero;
intento desesperado
de captar tu atención.
Llámame cuando te aburras
que te estoy esperando.

Yo no mendigo
sucedáneos de amor.
Mejor obviar el permiso
después pido perdón;
entre tanta burocracia
construimos ilusiones
para esconder tras las cortinas
nuestros corazones.

Soy el calor
soy la t de la rutina,
la luz que difumina
todas las mentiras.
Incomodo cuando hablo
alto para los demás
hay miedo a destacar
entre tanta suciedad.

Soy tu dolor,
soy tu cielo y tu desprecio
cuanto mas odio me des
mas fuerte me vuelvo
soy un fuego
que te envuelve
te ahoga en un abrazo
me da igual que tu me apagues
yo siempre renazco.

No soy esclavo ni señor
no soy siervo,
un cojín donde sentarte
si no tienes dinero;
intento desesperado
de captar tu atención.
Llámame cuando te aburras
que te estoy esperando.








lunes, 24 de noviembre de 2014

23 años


https://www.youtube.com/watch?v=-ORgmhQnHSc

Se miraba fijamente en el espejo mientras repasaba la raya de los ojos. Procuraba tocar su cara con la mayor delicadeza posible para evitar estropear el maquillaje. Tenía ante sí misma la imagen de un fantasma, apenas imperceptible, pero delicadamente bello. Sabía que un exceso de vanidad podía jugar en su contra, pero qué leches, una vez llegada a este punto todas esas chorradas le daban igual. Tenía un aspecto precioso, tanto que sabía que iba a ser de las más destacadas de la actuación.
Estaba cansada de una vida llena de aceptaciones, de asumir las cosas sin cuestionarse y hacer continuamente lo correcto. Siempre buscando la aprobación de los demás, siempre teniendo que cumplir las expectativas porque, ¿qué iba a hacer si no lo conseguía? ¿Cómo vivir sabiendo que eres una decepción para los demás? Y de esta manera vivió durante 23 años, haciendo felices a los demás.

Se acabó. Decidió no volver a asumir responsabilidades por una vida de la que no pudiese llevar las riendas ella sola. Fue una dura lucha, y una larga discusión. Los adioses supieron amargos, y las lágrimas no siempre fueron en compañía, pero su corazón nunca volvió a dejar de darle calor.

Repasó en su cabeza las primeras palabras de su texto mientras se ataba los zapatos. "Ahora me veo, ahora me siento..." Sonreía para sus adentros porque sabía que, a diferencia de durante los ensayos, esta noche iba a decirlo de verdad. Hizo los ejercicios de calentamiento, se abrazó a sus compañeros pero evitó echar un vistazo por el telón para ver cuánta gente había acudido. Con el sonido de las butacas bajándose podía hacerse una idea de que habían asistido un montón de personas. Se apagaron las luces, comenzó a sonar la música. Entró en un trance con ella, y cuando apareció la nota que marcaba su salida, acudió al encuentro de los focos.

Allí estaban, en primera fila, mirándola fijamente. Todos estos años le habían repetido que siempre le apoyarían, que deseaban lo mejor para ella pero ha sido tan estúpida que sólo tras veintitrés años de sometimiento a su propia conciencia, por fin era capaz de ver las cosas como eran. Como siempre han sido.

Lloró ella, lloró la primera fila y lloramos todos en aquella actuación.



5/9/1946-24/11/1991 Gracias por seguir ayudándonos a atrevernos a volar.


martes, 4 de noviembre de 2014

Dulce

Abrir los ojos y ver que hoy te toca dormir una hora más es dulce. El sabor de las galletas mojadas en el colacao es dulce. La pasta de dientes con sabor a fresa también es dulce. Salir por la puerta de casa y acertar llevando cazadora porque así no vas a pasar frío mientras esperas en la parada del autobús es muy dulce. Dar con la canción que te despierte antes de bajar del autobús también es dulce. Quitarte los cascos porque tu violinista particular está interpretando una nueva canción que no conoces es de las cosas más dulces que te pueden regalar por la mañana. Encontrarte en el vagón del metro con alguien que hacía demasiado tiempo que no veías puede ser realmente dulce. El olor de los bollos recién salidos del horno puede resultarte extremadamente dulce si ya has desayunado.

Pero el dulce matutino perfecto, el que en mi opinión tiene la graduación equilibrada, es el que te dan un tipo muy especial de personas a las  que sólo dedicas un par de segundos, minutos a los sumo, de tu largo día, pero que pase lo que pase siempre tienen para ti una sonrisa.