lunes, 24 de enero de 2022

Volver a ti

Reconocer que desconoces lo que eres. 

Atreverte a enfrentarte a lo que sientes. 

Sentir tu existencia concentrada en un puño y, cuando lo abres, desvanecerte con un soplo de aire que pasa a formar parte de la ciudad. 

Entender que puedes estar años construyendo un castillo para derrumbarlo en solo unas horas. 

Ser más pequeño que lo que sientes, y sentirte aliviado de que así sea. 

Dejar que el descontrol se apodere de tu mente mientras divagas y las ideas se difuminan en pensamientos inefables. 

Ser el bueno, el malo, el cobarde, el Guerrero y el derrotado. 

Esperar a que todo acabe. 

Y después, preguntarte quién cojones eres. 

No puedo no elegir una respuesta, y aunque siento toda la culpa del mundo, me sale esbozar una sonrisa mientras lo asumo. 

Sonrío y caigo rendido. Mañana más. 

jueves, 7 de febrero de 2019

https://barrioseco.home.blog/

miércoles, 14 de febrero de 2018

Hasta luego

Iré sin rodeos, creo que ha llegado el momento de cerrar esto. No porque me haya desencantado, sino porque creo que la función que tenía este blog está un poquito caducada a estas alturas de mi vida.

Me da mucha penita hacerlo, y sé que a quienes estais leyendo esto también os entrará un poco de morriña, pero todo tiene que terminarse algún día. Soy una persona a la que le gusta cerrar ciclos.

Gracias a quienes habéis valorado que haya compartido una parte de mi con vosotros en esta página. Es el momento de dar un pasito adelante, y expresar lo que tengo de otra manera (siiiiiiii, voy a dar por fin el saltito a escribir en condiciones!!!).

Y bueno, no se me ocurre mucho más que decir. Espero que hayais disfrutado leyendo tanto como yo escribiendo esto, y si tuviese que quedarme con algo que recordar de aquí, es la idea de quererse a uno mismo, aun siendo conscientes de la toxicidad que implica toda relación afectiva (aunque a veces nos seamos un poquito infieles), pero estoy seguro de que a pesar del dolor que implica querer, siempre nos hace crecer y nos lleva a un nuevo estado en el que somos un poquito más fuertes de lo que lo éramos antes.

Que siempre os sintais vivos :)

miércoles, 29 de noviembre de 2017

París

https://www.youtube.com/watch?v=DLfulb7yvR4

Ojalá nos encontremos.
Ojalá no nos conozcamos, no sepamos que sea posible
que parezca un accidente
no ser conscientes de haberlo planeado
como si nos hubiésemos dejado arrastrar por los hilos de la vida

Ojalá nos detengamos a mirarnos un segundo
y que las palabras no sean necesarias
y que no seamos capaces de pronunciarlas

Ojalá que me cuentes como has llegado aquí
ojalá que te lo preguntes
y que intercambiemos nuestras historias

Ojalá que siempre seamos tan libres
como el flujo de los momentos
y que la perseverancia nos empuje

domingo, 9 de julio de 2017

Sigue el juego

https://www.youtube.com/watch?v=QP2mvrGY94g

Es un torbellino que te arrastrá y no te suelta si no quieres. El miedo penetra hasta el tuétano y
anestesia tu percepción exterior. No quieres afrontar otra cosa, porque no imaginas tu existencia cayéndote, no quieren que lo hagas. Dejas que te domine y te conformas con los ratitos en los que se marcha cuando te duermes, hay noches que desearías poder no dejar nunca de soñar...

Pasan los años y no sabes vivir de otra forma. No sabes caerte, solo te has hecho un par de rasguños y no te gustó el olor de tu sangre. Si fumas, tendrás cáncer. Si bebes, tendrás cirrosis. Si te da mucho el sol, tendrás cáncer de piel. Si no estudias, no tendrás un trabajo estable. Si no tienes aguante, nunca podrás mantener una relación. Si no haces deporte y comes sano, tendrás problemas de salud...

Todo es miedo.

Y sin embargo llega un día que te cansas. O que tropiezas tan fuerte que lo ves. Ves lo que hay detrás del velo de terror. ¿Qué es lo que hay? No hay nada. Es tu vida, nadie puede manejarla salvo tú. Te asustan porque no pueden tomar tus decisiones por ti. Es todo lo que pueden hacer para influenciarte, asustarte. Pero no todos son iguales, ¿qué pasa con los que se juegan la vida todos los días? ¿acaso para ellos no valen las reglas que te marcan? ¿qué pasa con la gente que tiene trabajos precarios y está siempre con una sonrisa? ¿qué pasa con los enfermos de los hospitales que sonríen como niños pequeños cada vez que tienen una visita?

El mundo está lleno de gente que no quiso quedarse mirando, que eligió ser protagonista y se salió del sendero. Son aquellos a quienes los demás miramos desde la masa. Los que se dan la vuelta y nos miran al resto con una sonrisa, sin imponernos su modelo, porque no dejarán jamás que alguien les imponga el suyo. Cuando les miras, ellos detectan tu mirada entre insegura e intrigada, y arden deseos en preguntarte cuánto más vas a esperar para salir a ver el mundo con ellos.

Estoy deseando rasgar el velo contigo.

martes, 6 de junio de 2017

Ocho

Han pasado ocho años desde que os fuisteis. A ti te llevó la ley de vida, pero a ti... tú te fuiste antes de tiempo.

El recuerdo más joven que tengo es de unas navidades, cuando Papá Noel, que siempre era el que dejaba los regalos en tu casa, dejó un gran barco blanco (¿sería una premonición?).  

Después llegaban años en que me picaba contigo porque no dejabas de hacerme de rabiar. Pero siempre estaba Papá Noel para dejar un regalo increíble en tu casa. El año que trajo la mansión de Cásper fue sencillamente fantástico. 

Pero seguí creciendo. Y me enamoré de los tebeos. Y aunque tú no fuiste el primero, siempre estabas ahí, invitándome a tu casa para pasarme las tardes de verano leyendo tus abarrotadas estanterías. Siempre me hablabas de los dibujantes mientras yo solo leía a mis superheroes favoritos. Fuiste el primero en hablarme de John Romita, y de todos los que vendrían detrás. Llegaron las ferias del comic, y aunque siempre nos quedará pendiente Barcelona, jamás me olvidaré de Madrid. Esas naves llenas de estantes con tebeos, los nervios de no saber qué comprar porque quería llevármelo todo... y entonces los encontré. A Thanos y a las Secret Wars. 

Nunca entendía por qué solo comprabas revistas de dibujantes en vez de tebeos, y me las ofrecías aunque sabías que no las iba a leer. No lo entendía entonces, supongo que cuidar de los peques implica también paciencia. Recuerdo nuestras charlas de camino a todo este mundo, donde realmente llegábamos a conocernos, la caña que me metías, cómo hablabas de que no querías conformarte con las cabezas de gambas chupadas de los que estaban más arriba. Pero te las comías, porque hacía muchos años que habías abandonado el orgullo, porque el amor que tenías lo había reducido a una frase absurda.

Me diste tanto antes de irte, me das tanto cada día. Sé que sigues en un rinconcito mirándome, pasándolo mal cuando me caigo y sonriendo cuando avanzo. Lo que te hace grande no es la persona que llegué a conocer en ti, sino todo el camino que te llevó a ser quien fuiste. Te marchaste pronto, como todos los jodidos genios de este planeta, pero te llevo conmigo. Siempre con nosotros.

Vuestro ejemplo vive, ardiendo en nuestro interior.

lunes, 5 de junio de 2017

Igual

Ha pasado tanto tiempo y sigo siendo tan pequeñito que no hago mas que emocionarme cuando miro hacia adelante. Claro que me da un poco de miedo la incertidumbre, pero no es distinto del vértigo que siento cuando estoy en lo alto de una montaña rusa. Se que este viaje va a ser diferente, lo se, porque las palabras que uso no me pertenecen como antes. Viene una nueva etapa, vamos a encontrar un nuevo color, y eso siempre es fascinante.

No puedo dejar de correr y tropezarme. Ni quiero ni puedo.

lunes, 17 de abril de 2017

Viejoven

https://www.youtube.com/watch?v=u-qHnQd2uV0

Juguemos a creernos que crecer es renunciar a lo que te hace feliz. Que los planes acaben derivando peligrosamente en ir a cenar a un restaurante que nadie entienda su nombre, pero del que hablen bien en trip advisor, que no cueste menos de 30 euros por persona pero que con descuento del tenedor se quede en 20, y que por supuesto, en la cena hablemos. Hablemos de cómo molan nuestras vidas, de cómo nos encanta hacer puenting, de nuestras escapadas findesemanescas a pueblos preciosos donde se come de puta madre y hay unas casas rurales mágicas. Hablemos de cosas que ya no podemos hacer porque pasó nuestro momento, excusándonos con antiguas batallitas añorando otros tiempos, cuando "si que sabíamos pasarnoslo bien", de momentos mágicos que hemos dado ya por hecho que no van a volver porque "somos mayores" y ya no es propio de nosotros hacer esa clase de locuras.

Pues ahora que estamos empezando a cruzar la frontera, voy a jugar a creerme que todo esto es hermoso, porque sé que cada instante no va a volver, no va a haber otro momento igual en el que perciba todo con la misma perspectiva, no va a haber una borrachera descontrolada, una piedra de la que me enamore más de lo que haya debido, una temporada caminando en círculos...

Se que todo esto no va a suceder otra vez, y por eso es todo tan jodidamente bello. Y voy a pensar de nuevo en ti, y abrazarte como si no fueses a regresar, porque sé que llegará un día en que no podremos volver a mirarnos. Por eso somos tan dolorosamente bonitos.


Recuerdo lo que me dijo mi abuelo aquella mañana: "Se puede perder la vista, pero nunca la mirada"

martes, 28 de febrero de 2017

Humo

¿Y si todo fuese una mentira?

Imagínate despertar una mañana y encontrar una carta en tu cama, abrirla mientras te tomas el café y leer de manera lenta y detallada una concatenación de argumentos coherentes, adecuadamente hilvanados que te explican cómo los valores que se te inculcaron para convivir en sociedad son tan frágiles como un castillo de naipes.

Imagina que el amor, tal como lo definimos, no existe en ninguna de sus concepciones, que es un estado químico transitorio por el cual todos pasamos en diferentes momentos de nuestras vidas, y que, casi más que sentirlo, importa el hecho de encontrar un recipiente en el que vertirlo, porque si lo acumulas demasiado tiempo dentro de ti te acaba envenenando.

Imagina que la soledad fuese como dormir en la calle. ¿Has dormido alguna vez en la calle? Imagina no tener casa, no tener una familia en la que apoyarte, no tener a nadie que te escuche cuando quieres expresarte. Imagínate construyendo unas paredes de plástico transparentes e intangibles, pero a través de las cuales nadie salvo tu puede pasar. Imagina que llegases a estar cómodo ahí dentro, tan cómodo que te diese una pereza increible dejar a nadie entrar, por si se cuela el frío, o salir. O mejor, imagina que no soportas ese estado, que cada noche cuando llegas a casa después de un largo día de trabajo necesitas comunicarte con alguien porque no eres capaz de meterte en la cama afrontando tus pensamientos, imagina vivir con miedo a enfrentarte a ti mismo, a lo que eres, y estar constantemente evadiendo admitir tu vida metiéndote en la de otras personas.

Imagina que no existe el altruísmo, que valores como la solidaridad, la empatía o el compañerismo se fundamentasen únicamente en la recompensa de la autorrealización personal, la búsqueda de un sentimiento agradable, de paz con uno mismo.

Imagina que la primera norma del mundo fuese no decir la verdad. Por supuesto sería una norma no escrita, puesto que afirmar que se prohibe decir la verdad sería en si mismo una clara manifestación de ésta. Imagina que fuese más práctico creernos una mentira y estirarla hasta que se gaste para, después, creernos otra. Y otra, y otra... pero siempre pudiendo acceder a la verdad. Imagínate que la verdad doliese tanto, que la única forma de admitirla fuese nombrarla también, de vez en cuando, para no darle tanta importancia. Imagina que cada día te contasen la verdad, junto con una infinita saturación de mentiras, eso nos contentaría a todos, ¿no?. Y para que no parezca que estamos edulcorando la verdad, porque eso nos convertiría en mentirosos, podemos decir que estamos ejerciendo nuestra libertad de expresión, y que, al fin y al cabo la gente es responsable de creer lo que quiera creer.

De esta manera, todo acabaría constituyendo una maraña de pensamientos difusos e inconcretos que entran en nuestra cabeza de la misma manera que el humo de un cigarro penetra hasta nuestros pulmones. Pero, eso si, los responsables de creer lo que queremos creer somos nosotros, aquí nadie tiene la culpa, porque nadie ha hecho nada.

jueves, 2 de febrero de 2017

Jóvenes

https://www.youtube.com/watch?v=EZd1IOE-Pe8


He soñado que anoche me rendía, que volvía a llamarte y decía si a todo. Pedía perdón por cosas que no entendía y aceptaba la trama surrealista de una realidad paralela creada para sostener una mente distinta de la mía. Pero yo decía que SI, porque me agobiaba, porque no soportaba el eterno silencio que acompañaba a la palabra NO. Me agarraba a la esperanza de recuperar el esplendor de los días hermosos, de la misma manera que limpiamos los marcos de fotos que nos miran todos los días en el salón. Y me dolía, pero a la vez me sosegaba. Y no me gustaba, pero dolía menos, era un dolor que podía tolerar, podía conformarme con ello. Recordaba un sabor que parecía lejano, un tacto que mis manos no habían olvidado, un olor que volvía a casa por navidad, los sentidos embriagaban mi mente hasta que, tras una espiral de locura, se detenían. Entonces, en ese momento, donde antes había calor, ya no estaba. La realidad destapaba las sábanas mientras la verdad esperaba apoyada en la puerta de la habitación, con una mirada familiar de ya te lo dije.

No era distinto, era lo mismo de lo que huímos.

jueves, 5 de enero de 2017

... y, tras haber contemplado relajado el manto de sueños que aquella noche ofrecía, maté todos mis peros para salir a correr detrás de mi tiempo.

Lo que no voy a decirte

Siento no poder detenerme, de verdad que me da mucha rabia, pero no puedo, no me sale. No me sale como me salía ir a buscarte a casa para sacarte una sonrisa, o soltarte una gilipollez cada mañana. Me encanta mi camino y no puedo dejar de recorrerlo. Sería genial hacer un tramito juntos, por ver que pasa, pero no voy a sentarme a esperarte, porque no quiero esperar. Quiero llegar lo más lejos posible, ponerme nervioso porque el tiempo se me escapa de las manos y darme cuenta de que hay muchísimas cosas que no voy a dominar porque son demasiadas. Hay tanta, tanta gente fascinante en el mundo que no tiene sentido sentarnos a mirarnos y preguntarnos que pasa, ¿por qué no hablar mientras nos movemos? Mientras lees esto no quiero que encuentres una pizca de rencor, porque el lamento es lo último que me viene a la cabeza cuando pienso en ti. Quiero decir, pienso, que ha sido maravilloso todo este tiempo empleado hasta llegar a conocerte, que me siento muy afortunado de haber podido compartirlo contigo, nunca me voy a olvidar de todos esos momentos que serán siempre nuestros, pero a partir de aquí sigo yo solo. No puedo dejar de sentirme libre por encima de todo.

Gracias por todo, ojalá volvamos a encontrarnos de la manera más caótica posible.

domingo, 9 de octubre de 2016

Gialloblu

Esta carta va dedicada a todas y cada una de las personas que forman parte de la plantilla Parma Calcio 1913.

Buenos días,  
Mi nombre es Santiago. Mi primer encuentro con el ParmaF.C. tuvo lugar hará unos 20 años, cuando llegó a mis manos un juego de ordenador de fútbol de la liga italiana. A la hora de elegir equipo, como tan solo tenía 6 años, solía elegir el que a mi parecer tenía el escudo más bonito. De esta manera tan sencilla, siendo tan pequeño, tuve conciencia por vez primera de los nombres de Crespo, Zé Maria, Chiesa, Cannavaro, Sensini o Buffon, entre muchos otros. Me encantaban los colores azul y amarillo de la camiseta, tanto que no podía dejar de preguntar a mi padre y a mis tíos sobre el Parma. Era la época dorada, después pasaron muchas cosas que todos conocemos, pero desde entonces no he parado de seguir a este club.
El motivo por el que escribo esta carta es para enviarles mi total apoyo, porque vivo en España y ahora no soy capaz de ver los partidos del equipo en directo, pero todos los fines de semana miro las páginas de resultados para conocer lo antes posible cómo ha ido la jornada. Sé que el Parma volverá a lo más alto, estoy completamente convencido de ello por el calor de su afición, la pasión de todo el cuerpo técnico y el talento de los jugadores que visten sus colores, pero eso no es lo importante hoy. Hoy quiero pedirles un favor, les pido que cojan sus camisetas, miren sus dorsales y valoren los colores que defienden, porque yo no tengo la suerte de conocerles en persona, ni siquiera sé si llegará el día en que pueda hacerlo, pero aunque no pueda ponerles rostro, puedo prometerles que cada uno de ustedes tiene ganado un lugar en mi corazón, desde el capitán hasta los encargados del mantenimiento de las instalaciones.
Pasarán los años y Parma volverá a tener un equipo en la Serie A, y el mundo conocerá el nombre de los futuros Adrianos, Crespos, Zolas o Giovincos, pero cada vez que una nueva estrella marque un gol, yo pensaré en todos ustedes, en los que están ahora, en los que ponen su vida por el club cuando más lo necesita, cuando a nadie le interesa si ganan o pierden, a nadie menos a quienes tienen el corazón gialloblu. Apuntaré el nombre de todos y cada uno de ustedes, y algún día, podré contar a mis hijos la historia de cómo el Parma cayó y volvió a levantarse, como hacemos todos en nuestras vidas.
Sigan luchando, ganen, pierdan, rían y lloren de rabia, pero no olviden nunca por qué luchan, no olviden que no están solos, porque cuando visten la camiseta del Parma, todos los corazones de los aficionados laten con el suyo. Ustedes son un ejemplo de superación y constancia. Puedo prometerles que un día cumpliré mi sueño de visitar el Ennio Tardini y decirles en persona estas mismas palabras. Sé que con el paso de los años algunos se irán y otros llegarán, pero no importa, no olvidaré a ninguno de ustedes, porque ninguno de ustedes olvidó el valor del club que están levantando. Cuando llegue el día del ascenso a la Serie A, si il capitano sigue en el campo, todos los medios deportivos hablarán de su hazaña, de cómo juró lealtad a estos colores desde los momentos más difíciles y superó todos los obstáculos, y me da mucho coraje pensar que ni siquiera mencionen al resto de ustedes, a los que empezaron y a los que culminaron el sueño. Todos sabemos que un hombre solo no puede levantar un equipo, de manera que, sigan juntos, luchando como hermanos, sintiendo nuestro apoyo, y no habrá nada que no puedan conseguir.

Gracias por formar parte de este club,  ¡FORZA PARMA!

Sol

https://www.youtube.com/watch?v=F71R3RrAsbA

Vivimos en un mundo donde se premia la mediocridad y se ataca al que destaca. Donde uno de los candidatos a la presidencia del país más influyente del mundo es un orguloso, misógino racista que no siente el más mínimo respeto por los valores más básicos que han sido inculcados y no contento con ello, se jacta continuamente delante de los medios de comunicación de todas aquellas personas que tienen respeto por sus semejantes. En Colombia, hace unos días, el pueblo se sometió a un referéndum para finalizar el conflicto armado con un grupo guerrillero que durante 50 años había asesinado, secuestrado, robado y mutilado a gente inocente por el simple hecho de tener unos ideales diferentes. Pues bien, de cada 10 personas solo 4 acudieron a votar, ganando el "no a la paz" por un pírrico 50'21%, es decir, de esas 4 personas que fueron a votar, 2 dijeron si y otras 2 que no, pero las del no gritaron un poquito mas alto. Vivimos en un mundo donde para "vivir bien" es necesario sustentarse sobre una gran base de capital humano que produce, con salarios increiblemente ofensivos, todas y cada una de nuestras necesidades. El machismo sigue paseándose de manera lastimosa por nuestras calles, se sigue juzgando cruelmente a las minorías, no solo a los que piensan distinto, sino a los que, respetando a sus semejantes, simplemente realizan conductas que no somos capaces de comprender. Vivimos en un mundo donde las redes sociales están llenas de valientes que son capaces de hablar de cualquier tema que se ponga de moda, por absurdo que sea, pero que son incapaces de mirar a los ojos a las personas que aman e intentar expresar sus sentimientos. Vivimos en un mundo donde se valoran más las palabras que los hechos.

Y aun así, a pesar de todo esto, vivimos en un mundo infectado de rebeldes, de personas que vomitan con los "cánones establecidos" y que, sin renunciar a todo lo bueno que nos da la convivencia con sus semejantes, dinamitan el sistema desde dentro con "pequeños" actos. Está multado por ley tocar en las calles a partir de determinadas horas, sin embargo las calles están llenas de músicos tocando por mero placer, o para conseguir el dinero necesario para comer. Numerosas ciudades dijeron "hola" a los inmigrantes que huían de la guerra de sus países, a pesar de que Europa intentase poner barreras. Quién sabe cuántas mujeres habrán tragado con la represión machista aguardando su momento para alzar la voz y decir "aquí estoy, no estás sola", cuanta gente decidió perdonar a los asesinos de sus familias solo para romper con la cadena de odio, un cáncer derivado del que posiblemente sea el mayor problema de la sociedad del siglo XXI: la falta de empatía. A veces no puedo dejar de preguntarme cuánta gente es consciente de esto y permanece oculta para no renunciar al amor, aguantando el odio que diariamente transmite nuestro sistema viciado porque no quieren entrar a jugar a ese juego, esperando pacientemente el día en que vuelva a salir el sol, y podamos salir todos a la calle a gritar que no estamos solos. Cada segundo que pasa siento que somos más los que sentimos esto, sigamos luchando, sigamos esperando. No estamos solos.

https://www.youtube.com/channel/UCP_oTZy1PxwpAps-rVXoUJg

El video entero es muy recomendable, pero si no teneis tiempo, recomiendo al menos que veais un trocito a partir del minuto 3'54.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Gota a gota

https://www.youtube.com/watch?v=W4DTYmmTsyQ

Si fuese perfecto, si fuese el más sabio, si fuese capaz de ver las cosas con una perspectiva distinta a la de los demás. propondría cambiar mañana mismo el mundo, prometería que otro camino es posible, y llenaría de esperanza los sueños de mis compañeros.

Pero solo tengo dos ojos, dos pies y dos manos. No puedo ver, ni pensar, ni tocar, ni caminar más que cualquiera.

Poco a poco, paso a paso, cada día estoy más convencido en que encontraremos lo que nos une. Y nos abrazaremos a ello, y todos juntos conseguiremos algo increíble. Sueño con ello, y verdaderamente lo espero, al igual que todos vosotros.

Poco a poco, migaja a migaja....

jueves, 25 de agosto de 2016

Budapest

https://www.youtube.com/watch?v=qeniPNDQoNI

Nos atrevimos a soñar contigo, a pesar de que pensar en llegar siquiera a verte era una puta locura. Creímos en ti desde el primer momento. Conocimos a muchas durante el camino, nuestro camino... no puedo evitar sonreir cuando pienso en todo lo que hemos recorrido, las personas que conocimos, cada una de las personas que te hicieron posible. Es muy fácil pensar que el mundo es un lugar de mierda, que no puedes confiar en nadie, que sólo dependes de ti mismo, pero es mentira, el mundo está lleno de gente increíble, de gente capaz de empatizar con tus metas y darte un pequeño empujoncito para que las alcances.

Nunca olvidaré el momento en que bajamos del coche, en la puerta del hostal donde nos alojábamos, como si el lugar donde aparcamos hubiese estado reservado todo el día para nosotros. Fue la primera vez que sabía que iba a regresar a una ciudad antes de abandonarla. Podría seguir escribiendo durante horas contando todo lo que nos pasó, mis impresiones sobre ti y tus calles, tu gente, y la extrema pobreza que te rodea. Nunca olvidaré el reflejo del sol en el Danubio, el Parlamento o las vistas desde nuestro hostal. Tampoco olvidaré que tardamos 4 horas en salir del hostal porque en el hall había un bar con cervezas tan baratas que no podiamos parar de consumir, o la tarde en las termas viendo los juegos olímpicos mientras el sol se ponía...

Jamás olvidaré tus noches, y ese momento jodidamente mágico en el que unas 40 personas nos pusimos a cantar, abrazados, como si nos conociésemos de toda la vida, el You´ll never walk alone, ese instante alegrará mi corazón hasta que se canse de correr.

Gracias por enseñarme que los sueños están para perseguirlos.

**el video que se adjunta contiene el "you´ll never walk alone", posiblemente el mejor himno futbolístico, cantado por varias aficiones pero famosamente atribuído a los hinchas del Liverpool F.C., quienes lo cantan al comienzo de cada partido. 


lunes, 22 de agosto de 2016

Llegará septiembre

https://www.youtube.com/watch?v=Sf6S9KDyNOs

Llegará una noche en que la luna no quiera seguir hablando
porque las estrellas se pondrán a tiritar,
y para que no pasen frío,
las ocultará con un manto.

Llegará una mañana en que despierte antes que el sol,
y el frío a bofetadas me quite las legañas
en el tiempo que tardo en coger el autobús.

La rutina volverá una mañana
a recordarme que sigo vivo, que no puedo pararme,
y me dará un cálido abrazo aunque yo la rechace.

Llegará una mañana en la que hoy parezca lejano,
tanto como si fuese un sueño, o algo que hubiera imaginado
y me sentiré como si todo esto nunca hubiese pasado.

Llegará una mañana en que hable del mundo que he visitado,
de las fotos que he mostrado, de las anécdotas que ya he contado,
y todo tendrá el olor de la canela.

Porque pocas cosas huelen peor que la rutina,
pero si no somos capaces de vivir con ella, tampoco seremos capaces de abandonarla.

lunes, 15 de agosto de 2016

Cuando fuimos los mejores


https://www.youtube.com/watch?v=eMo2p70b4KA

Cuando fuimos los mejores, la moneda de cambio era la cerveza. El valor de las cosas se contabilizaba en cafés o en copas. La palabra "no" carecía totalmente de significado. Salías de casa un viernes a las 6 de la mañana y regresabas el domingo a la hora de comer. Echabas un par de calzoncillos en la funda de la guitarra por si el finde se liaba más de lo previsto. El significado de la expresión "volver pronto a casa" iba adquiriendo connotaciones diferente según iban pasando las horas. Si un colega pillaba, lo celebrábamos como si acabases de ganar la champions. El tiempo era una pelota que pasábamos horas y horas dando patadas. Las derrotas sabían mucho mejor que las victorias. Soñábamos con hacer un interrail los primeros años y acabamos dándonos cuenta de que Europa era demasiado pequeña para nosotros. No necesitábamos poner nuestra vida en facebook para conocer gente realmente fascinante. Las chicas (y los chicos) iban y venían, pero los colegas siempre se quedaban, o casi siempre. Salir con un plan de fiesta establecido significaba tirar la noche a la basura. 

La mejor cerveza era la más barata, menos la cruzcampo. 

Viajabamos como animales, como auténticos animales, recorriendo ciudades como quien colecciona cromos y, de vez en cuando, nos traíamos a casa un trocito de ellas. Cualquier escusa era buena para ponerse a cantar Los Delincuentes a las cuatro de la mañana. Éramos capaces de hacer la gilipollez mas absurda solo por unas cervezas. Tropezabamos y nos caíamos muchas veces, pero siempre nos levantábamos. Éramos capaces de recorrer 4000 kilómetros y diez países en dos semanas, saliendo todos los días y viendo las ciudades con la sensación de aquel que teme no poder volver a visitarlas, y despertarnos día tras otro con la ilusión de conocer más. Cuando parábamos a pensar las cosas que habíamos hecho, daba miedo, pero ese miedo era precisamente parte del encanto. 

Podíamos enamorarnos de un beso de una noche y de una persona durante años, y también olvidarnos a la mañana siguiente. 

Las cosas nunca habían parecido tan sencillas de cambiar, y a la vez tan complicadas. El esfuerzo era algo muy relativo. No se buscaba la meta más esplendorosa, sino el camino más largo. Nuestra mayor preocupación era el miedo a quedarnos sin nuevos objetivos, porque en ellos se encontraba el significado de nuestra juventud. Vivíamos sabiendo que un día más era un día menos, por lo que mirar hacia atrás no tenía sentido si no era para sonreir. Aprendíamos las letras de las canciones más absurdas y las convertíamos en nuestros himnos, pero a escondidas seguíamos cometiendo nuestros pequeños pecados musicales. Nos ponía muy nerviosos ser de los que se quedan mirando, para eso nos quedaban muchos años, preferíamos ser parte del elenco central.

Cuando fuimos los mejores, sabíamos que lo éramos.


Andorra, Niza, Mónaco, Turin, Brescia, Verona, Trieste, Ljubliana, Budapest, Viena, Munich, Heidelberg, París, Burdeos y San Sebastián. 

Hála barátok

viernes, 1 de julio de 2016

De vuelta

https://www.youtube.com/watch?v=do1IeFZJ_6Y

Habrán pasado unos 10 meses desde que me despedí, porque quería probar cosas nuevas. Sentía que los motivos por los que escribo este blog estaban más que agotados, que no me quedaban reflexiones sobre las que divagar en ratos muertos de diferentes madrugadas. Quería un cambio, tomar otra dirección, ver que todo lo que hago tiene un rumbo, y en cierta forma en eso han consistido todos estos meses: tomar una única dirección. Ha sido una experiencia tan dura como gratificante, pero si tengo que destacar una única cosa que he aprendido en todo este tiempo es que no se puede escapar de lo que es uno mismo, por eso cuando cerré la entrada de mi primera despedida un cierto remordimiento recorría mis pensamientos. No puedo escapar de quien soy, y me encanta usar este blog para escribir gilipolleces, así que regreso.

sábado, 28 de mayo de 2016

Nunca dejes de creer

Para entender lo que ha pasado esta noche no basta con haber visto un partido. No vale con saber quién es el cholo, Falcao o Diego Costa. No vale con haber visto perder una final 4-1 en la prórroga o ganar una liga en el último partido, o recordar unos tiempos gloriosos lejanos de algo llamado "doblete".

Para entender lo que pasa tienes que saber quien es Peter Luccin, Georgios Seitaridis, Luis Amaranto Perea o Jimmy Floyd Hasselbaink. Tienes que haber visto a tu equipo bajar a segunda, entrar en quiebra y ser rescatado por los socios. Tienes que haber visto a tu equipo durante 15 años siendo incapaz de vencer al eterno rival, tienes que ir ganando a la Real Sociedad 2-0 al descanso y acabar perdiendo el partido 2-3; tienes que ver cómo los jugadores de la cantera se hacen mayores y se van a otros equipos en busca de la gloria que tu club es incapaz de darles. Tienes que ser torpe, tan torpe que acabes cayéndole bien a todo el mundo por las risas que se echan contigo. Tienes que ser capaz de lo mejor y de lo peor, sobre todo de lo peor... pero sobre todo, tienes que perder. Tienes que perder porque si no, no es real. Desde que venimos al mundo, nuestro entorno no hace más que inculcarnos una cultura para convertirnos en pseudo-ganadores. Nadie nos enseña que la vida es perder, perder y perder, tantas veces que ya todo te resbale, y hagas tuyo el lema "ganar, ganar y volver a ganar".

Esta noche he brindado por todos vosotros, perdedores, porque me habeis hecho creer, como llevan tantos años haciéndolo los que vinieron antes, como lo harán los que están por llegar. Nadie dijo que sería fácil, nadie dijo que no iba a doler, pero nadie nos podrá quitar la sensación de haber llegado hasta este punto. Si en la vida se pierde más que se gana, prefiero perder con vosotros. Mañana todos seguiremos luchando por aquello en lo que creemos, porque hay una cosa que sacamos en claro de todo esto: nunca vamos a dejar de creer.